y cuando te quisiste dar cuenta patapúfate...ni pensarlo. Qué vorágine, y no escucho a esa voz interior que me dice que lo frene, que a esta velocidad no puede. Nadie me susurra que se pierde el paisaje por ir tan rápido, ni que baje dos cambios para apreciar lo de alrededor, o para ver si lo de alrededor gusta o no. No se piensa mucho, capaz esa es la idea. Sin ser idea por esta cuestión de que no estamos pensando. Aunque pensándolo bien sí parece que lo hiciera.
Y tantos parciales, trabajos prácticos, trabajos de los que se cobran, horarios, médicos, psicólogos, psiquiatras y en el medio eso que pasa tan rápido. Como todo lo demás.
Me voy porque no llego al próximo turno.
martes, 30 de octubre de 2007
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario