yo lo advertí. No sé cuándo se me ocurrió que podía romper con mi propia naturaleza y por una vez no pensar. Cuándo carajo se me cruzó por la cabeza que esto de ir tan rápido no me iba a marear, que era obvio que al mirar por la ventanilla y no poder divisar el jodido paisaje de la velocidad que había tomado lo más probable era que me mareara y me asustara y me dieran ganas de vomitar. O que me asustara, me mareara y me dieran ganas de vomitar. Como sea. Se termina en ganas de vomitar. Por el mareo. Por la histeria de conversión. Porque todo lo convierto en tragedia. Porque mágicamente lo placentero se traslada a mi estómago y..."explosión de mariposas" - diría la boluda de Belén Francese - y yo - más boluda aún - la parafraseo. Y la explosión de mariposas no hacen otra cosa que revolucionar los jugos gástricos. Y la energía que se debería usar para una cosa se usa para otra. Por el fucking funcionamiento psíquico. Y la fucking zona erógena no es otra que el aparato digestivo, como le pasaba a la boluda de Dora allá por el 1900.
Si 100 años después sigue pasando...che Darwin, lo de la evolución de la especie, revisalo.
jueves, 1 de noviembre de 2007
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