Lo tenía abandonado, pero sólo por una cuestión energética.
A ver. Cómo explicarlo. Hay un tipo que dijo hace muchos años que éramos todo energía.
El cuento relata que según cómo se la utilice nuestra vida tomará un rumbo u otro. Así. Tan sencillo y complejo como se los digo. La cosa es que la energía es siempre la misma, en cuanto a cantidad me refiero, entonces dependiendo en qué se la ocupe es que se desarrollará el tema. Pulsión de vida o de muerte. Éros o Tánatos. Bien o mal. Qué se yo. Otro menos imbrincados hablarán de ocupaciones, intereses, motivaciones, etc. Y sí. También se trata de eso. De lo que te importe en ese momento. Lo loco es que ahora esto no me importa y sin embargo parte de mi energía se va acá. Lo mismo me pasa cuando me tengo que sentar a estudiar lo que les estoy contando. O cuando tengo que lavar los platos. Sin mencionar la odiosa plancha. Y la energía se gasta, pero vuelve. Porque como les explicaba antes, siempre tenemos la misma cantidad. Y estos días la energía se usa para otras cosas pero puede hacer revivir el blog igual.
Las monocotiledóneas tienen hojas no pecioladas y sus pétalos y estambres están divididos en grupos de a tres.
martes, 23 de octubre de 2007
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