Traten de controlarse...yo sé que es irresistible...

Un compilé...
Yo que soy apenas lo que puedo y no he sido en esta vida todavía lo que quiero. Yo que por amor dejé de lado tantas cosas que quería cuando estuve enamorado. Tengo las costumbres y los vicios que me dio la soledad, y asco del vacío que me dejan cuando me aman y se van. Yo que soy apenas lo que puedo y no he sido en esta vidatodavía lo que quiero. Sigo estando solo por el miedo de perder la libertad. (Traficante de ilusiones)
Ya ves, el día no amanece, Polaco Goyeneche, cantame un tango más. Ya ves, la noche se hace larga, tu vida tiene un carma, cantar, siempre cantar. Tu voz, que al tango lo emociona diciendo el punto y coma que nadie le cantó. Tu voz, de duendes y fantasmas, respira con el asma de un viejo bandoneón. Canta garganta con arena, tu voz tiene la pena que Malena no cantó. Canta, que Juárez te condena al lastimar tu pena, con su blanco bandoneón. Canta, la gente está aplaudiendo, y aunque te estés muriendo no conocen tu dolor. Canta, que Troilo desde el cielo, debajo de tu almohada un verso te dejó. Cantor, de un tango algo insolente, hiciste que a la gente le duela tu dolor. Cantor, de un tango equilibrista, más que cantor artista, con vicios de cantor. Ya ves, a mí y a Buenos Aires nos falta siempre el aire cuando no esta tu voz. A vos, que tanto me enseñaste, el día que cantaste conmigo una canción. (Garganta con arena)
Te pintaron las cejas con dos pinceladas de asfalto caliente y quedó Buenos Aires dibujada en tu frente. Y esa pena de amor que agrandó tus ojeras, faltando a la cita, no pudiste borrarla ni con agua bendita. Era escudo y espada tu palabra atrevida, tu mirada insolente. Cuanto miedo tenías que te dañe la gente. Esa gente que hablaba y que mal comentaba tu sabiduría. Ellos nunca supieron lo que tú ya sabías. ¡Tita de Buenos Aires, Tita mía! La de los tangos calientes y de las manos tan frías. La de plegarias al cielo como la Madre María. La del mercado de Abasto, la del paseo en tranvía. Ese loco coraje de potro salvaje, te galopa en las venas, cuando bailas un tango, cuando cantas tu pena. Y aunque tires la bronca, me trates de loco, de nada me quejo, tu mirada en silencio es también un consejo. Te pintaron las cejas con dos pinceladas de asfalto caliente y quedó Buenos Aires y su calle Corrientes. Esa pena de amor que agrandó tus ojeras faltando a la cita, no pudiste borrarla ni con agua bendita. ¡Qué pocos, qué pocos se dieron cuenta cuánto miedo les tenías! (Tita de Buenos Aires)
Todavía puedo ser mejor que antes, verás que sorpresa se van a llevar. Todavía siento, aunque no lo creas, que el amor, un día, me puede llegar. Todavía quiero creer en la gente, tener un amigo, pero de verdad. Que sienta mi casa igual que su casa, comparta mi mesa, mi vino y mi pan. Todavía puedo, todavía siento, todavía quiero volver a empezar. (Todavía puedo)
Lastima bandoneón, mi corazón, tu ronca maldición maleva, tu lágrima de ron me lleva hacia el hondo bajo fondo donde el barro se subleva. Ya sé no me digas, tenes razón la vida es una herida absurda. Y es todo, todo tan fugaz que es una curda nada más mi confesión. Contame tu condena decime tu fracaso no ves la pena que me ha herido y hablame simplemente de aquel amor ausente tras un retazo del olvido.Ya sé que te lastimo yo sé que te hago daño llorando mi sermón de vino pero es el viejo amor que tiembla bandoneón y busca en un licor que aturda, la curda que al final termina la función corriendole un telón, al corazón. Un poco de recuerdo y sinsabor gotea tu rezongo lerdo, marea tu licor y arrea la tropilla de zurda al volcar la última curda. Cerrame el ventanal que arrastra el sol su lento caracol de sueños no ves que vengo de un país que está de olvido siempre gris, tras el alcohol... (La última curda)
Para vivir... por el camino de la vida hay que seguir. Con la esperanza de llegar a ser feliz. Aunque dejemos otro amor en el pasado...Para vivir... hay tantas cosas que se deben compartir, tantos momentos que se pueden convivir, con la tibieza del perdón entre las manos...Para vivir... yo necesito de tu amor, para vivir...Para vivir... yo necesito tu calor cerca de mí... (Para vivir un gran amor)
Y para terminar bien arriba...
La bailanta esta de fiesta contrataron siete orquestas se agregaron veinte luces al salón ya pegaron los afiches y por radio también dicen que esta noche también canta Juan Ramón. Los muchachos ya se peinan los que eligen a la reina todos quieren alcanzar su corazón poco a poco van llegando los primeros van bailando hoy se rifa nuevamente una ilusión. Quiere bailar y bailar y bailar, la reina de la bailanta, quiere bailar y bailar y bailar, y nadie se la levanta, quiere bailar y bailar y bailar y baila la noche entera, quiere bailar y bailar y bailar, pero nadie se la lleva. La cerveza esta caliente no esperaban tanta gente que una gorda se desmaya del calor, el jurado está mamado nadie sabe que ha pasadoq ue entre todas eligieron la peor, hay tumulto entre la gente se ha cortado la corriente los traviesos aprovechan la ocasión pero todo se ilumina y empezó la silbatina al jurado que a un travesti coronó. Quiere bailar y bailar y bailar la reina de la bailanta, quiere bailar y bailar y bailar y nadie se lo levanta, quiere bailar y bailar y bailar y baila la noche entera, quiere bailar y bailar y bailar, pero nadie se lo lleva. (La reina de la bailanta)
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