sábado, 18 de agosto de 2007

Frío, Frío...

¿Cuánto tiempo tienen que volar las balas de cañón antes de que sean prohibidas para siempre? ¿Cuántos oídos tiene que tener un hombre para que pueda oír a la gente gritar?¿Cuántas muertes se aceptarán, hasta que se sepa que ha muerto demasiada gente?
La respuesta, amigo mío, está soplando en el viento.


Su nombre es Bob, Bob Dylan.

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